BY INLAGO MELANIE
UNIDAD IV

EL SOL, LA LUNA Y LA TIERRA
El Sol, la Luna y la Tierra forman un sistema fundamental para la vida y los fenómenos naturales que ocurren en nuestro planeta. Estos tres cuerpos celestes están relacionados entre sí a través de movimientos y fuerzas que influyen en el día y la noche, las estaciones del año, las mareas y los eclipses. Comprender cómo interactúan nos ayuda a entender mejor el funcionamiento del Sistema Solar y nuestro lugar en el universo.






El Sol, la Tierra y la Luna forman un sistema interrelacionado dentro del Sistema Solar, en el cual cada cuerpo cumple un papel fundamental. El Sol es una estrella que se encuentra en el centro de este sistema y es la principal fuente de energía. Su luz y calor permiten la existencia de vida en la Tierra y regulan procesos naturales como el clima y el ciclo del agua. Además, su intensa fuerza gravitatoria mantiene a la Tierra y a los demás planetas en órbitas estables.
La Tierra es un planeta que gira alrededor del Sol mediante el movimiento de traslación, el cual dura aproximadamente 365 días y origina las estaciones del año. También realiza un movimiento de rotación sobre su propio eje cada 24 horas, lo que provoca la sucesión del día y la noche. La Luna es el satélite natural de la Tierra y gira a su alrededor debido a la atracción gravitatoria entre ambos cuerpos. Esta relación influye en diversos fenómenos terrestres, como las mareas oceánicas.

La Tierra y la Luna son cuerpos opacos y fríos, sin luz propia, pero reflejan la luz que reciben del Sol. Cuando el Sol desaparece por el horizonte terrestre en el lado opuesto al que se encuentra la Luna, ésta refleja la luz del Sol. Parte de esa luz llega a la Tierra, desde la que se observa una Luna completamente iluminada (Luna llena). Este fenómeno ocurre cada 29.5 días terrestres (mes sinódico).
La posición y alineación entre el Sol, la Tierra y la Luna permiten explicar fenómenos astronómicos importantes. Las fases de la Luna se producen según la porción iluminada por el Sol que puede observarse desde la Tierra. Los eclipses ocurren cuando uno de estos cuerpos se interpone entre los otros, proyectando su sombra. El estudio de estos movimientos y relaciones ayuda a comprender cómo funciona el sistema Sol-Tierra-Luna y su influencia en la vida y los procesos naturales de nuestro planeta.

FASES DE LA LUNA
Galileo Galilei está considerado como el padre de la astronomía moderna. Fue el primero en dirigir un telescopio hacia la Luna y vio que tenía valles y montañas, por lo que creyó que era muy parecida a la Tierra. En la misma imagen que abre esta sala de nuestro Museo y que ahora vemos junto a estas líneas podemos ver algunos de los dibujos originales de Galileo tal como se conservan en la Biblioteca Nacional de Florencia, representando distintas fases lunares (según la vemos desde la Tierra).

La Tierra y la Luna son cuerpos opacos y fríos, sin luz propia, pero reflejan la luz que reciben del Sol. Cuando el Sol desaparece por el horizonte terrestre en el lado opuesto al que se encuentra la Luna, ésta refleja la luz del Sol. Parte de esa luz llega a la Tierra, desde la que se observa una Luna completamente iluminada (Luna llena). Este fenómeno ocurre cada 29.5 días terrestres (mes sinódico).

Cuando la luz del Sol incide sobre la Luna e ilumina la mitad del astro que se encuentra más cerca de él, nosotros vemos a nuestro satélite parcialmente iluminado desde nuestro punto de observación (la Tierra) que es diferente al de la fuente de luz (el Sol). La explicación es clara y no ofrece ninguna duda, como se muestra en las siguientes figuras.
Hay cuatro posiciones especiales de la Luna respecto del Sol que como todos sabemos se denominan fases de la Luna. Estas se indican en la figura derecha:
- Luna Nueva
- Cuarto creciente
- Luna Llena
- Cuarto menguante